lunes, 29 de marzo de 2010

CHIQUITITA

Una guardia dificil ayer. Un momento complicado a eso de las dos de la mañana, cuando ya arrastraba casi treinta horas seguidas de trabajo,y que me ha dejado un mal sabor de boca, y no sólo metafóricamente, que al regreso al PAC de este aviso a domicilio, que fue duro emocionalmente, al menos para mi, tenía tan mal cuerpo y un nudo en el estómago que hizo que bebiera casi de un golpe una botella entera de agua. Porque tenía el estómago, y el corazón del revés. Voy a omitir detalles, pero estas son las cosas que hacen que me meta en la cama pensando que este trabajo no compensa a veces. Estas son las experiencias que me dan la vuelta. Sé que se trata de hacer callo, pero también es verdad que sigo creyendo, que si ante determinadas cosas no soy capaz de removerme por dentro, es mejor que deje la profesión, porque eso significaría que he perdido lo poco o mucho que tenga de sensibilidad, y sería entonces, cuando ya no tendría sentido sentirme médico.
Asi que asumo estos momentos como parte de mi trabajo y de mi día a día, mientras maldigo a ratos la brillante idea de apuntarme en la facultad de medicina. Para después, al día siguiente, encontrarme de nuevo con esa chispa invisible que me devuelve la ilusión por seguir dándome de esta manera.

Y todo el día de hoy me asalta un pensamiento. Fecha de caducidad. Como los yogures. Y es que si me paro a pensarlo detenidamente,todo lo que vivimos tiene este registro en algún lugar escondido, hasta nosotros mismos. Y no me produce angustia descubrirlo. Al contrario, quizás me da más empuje para afrontar cada día como si no hubiese mas. Me entretengo pensando cuantas veces hemos perdido oportunidades por el miedo que nos puede producir que tengan esta fecha impresa. Experiencias, sentimientos, momentos compartidos o en soledad. Escalofríos, cosquilleos, miradas y sonrisas. Carcajadas, tristezas y alguna que otra lágrima. A veces somos un poco ingenuos, pensamos que vamos a durar para siempre. Hay muchas maneras de mirar la vida. El mundo fitipaldi es una de ellas. Y después de muchas experiencias vitales creo que me quedo con esta versión, algo edulcorada, para aprender a afrontar los golpes, de mi misma.
No sé lo que va a pasar mañana, pero no me siento con animo de darle manga ancha al miedo para que se dedique a campar por aqui, y acabe con este momento. Quizás tan sólo porque hoy es lo único que tengo en realidad. Una filosofía sencilla, pero punto neurálgico del rollito fitipaldi. Cuantos momentos perdidos. Prefiero quedarme con el recuerdo de todo lo que viví, aún a sabiendas de que un día todo puede terminar, a quedarme sin ningún recuerdo.

Cuando me invaden los pensamientos del miedo al miedo,siempre pienso en mi madre. Su vida terminó con veintiocho años. Uno de los golpes más duros a los que he tenido que enfrentarme en mi vida. No tener ningún recuerdo suyo. Ni ningún momento comaprtido con ella al que pueda recurrir cuando la eche de menos. Y pesa la ausencia. Y lo acepto. He aprendido a vivir con esta parte de tristeza. Y al pensarlo, me pienso a mi misma, y me reinvento cada día y tras cada momento de flaqueza, me encuentro con más animo de vivir a tope. De disfrutar cada momento, de vivir cada momento. Y celebro su vida, a pesar de la tristeza de que no este. La celebro de corazón, y me pesa más la alegría de que haya estado y esté de alguna manera en mi vida a la pena de que ya no esté. Y al celebrar su vida, celebro la mia. Y la de todas las personas a las que quiero.

Esta canción me lleva a su recuerdo, y trás su recuerdo, ella. Y un homenaje para ella en estas palabras, y en estos silencios, y en estos acordes,porque en ellos es donde descubro que deja de asustarme a fecha de caducidad de lo cotidiano, para dar paso a la aventura de vivir. Pase lo que pase.





Tita acaba de encontrar un refugio secreto en mi pierna derecha mientras escribo. Y me acabo de zampar una minitableta de chocolate. Esta lloviendo a mares. ( no entiendo el significado de esta expresión porque los mares no llueven) acabo de intuir una sonrisa detrás de una llamada de mi móvil, estoy pensando en toda mi gente, he salido a buscarlos y los he encontrado. Pienso en esta noche y en mañana por la mañana, me imagino a Carmen hipando sin parar después de mamar. Y pienso que hay miles de motivos. Siempre los hay.

2 comentarios:

  1. Hay una frase que me encanta de un poeta gallego, Miguel Anxo Valente: "alonxarte fixo que non marcharas nunca"; y es bien cierto; la ausencia de la gente que queremos hace que, con más fuerza, esté presente cada día de nuestras vidas y es, en cierto modo, la forma de que se queden para siempre.

    Un beso guapa; espero que esto haya hecho que esboces otra sonrisa.

    P.D.:aquí también llueve a cántaros (menos mal que toy de guardia) bkños mil.

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  2. Animo para esa guardia, seguro que si es por cervantes, al menos sera una guardia tranquila?? Me apunto tu reflexión y tu frase, aunque ya sabes que tengo pequeños problemas con el galego, ains. He captado la esencia, y es la esencia lo verdaderamente importante de las cosas, Gracias :-)

    Recuerda la mariscada!

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