viernes, 12 de marzo de 2010

RE-ENCUENTRO EN SALAMANCA

Re-encuentro conmigo mimsma.
Con unos años de mi vida que no fueron fáciles pero me enseñaron muchas cosas, con momentos que te arrancan una sonrisa al recordarlos, y con algunos fantasmillas que se colaron entre mis libros, sin pedirme permiso. Mi etapa universitaria. Un lujo poder haberla vivido aqui. Y esta tarde, mientras paseaba con mi hermana por las calles empedradas, ella haciendo un esfuerzo, con ese andar de patito que tiene ( porque ya ha salido de cuentas y Carmen se está haciendo la perezosilla!) , y yo, con una bolsa gigante de chuches, venga a darle a las gominolas de pica-pica, se me venían a la cabeza momentos pasados y también del ahora, del hoy, de esta mañana, de este minuto.
Viví parte de esa etapa con una ansiedad paralizante que se presentó en el momento en el que menos la necesitaba, y que me robó muchos momentos.Fueron años de luchas y de retos casi superados. Y también fueron años de encuentros, de noches de fiesta, de exámenes catastróficos ( nunca ví tantos doses juntos, para mi desesperación, jaja ) y de una independencia casi intuida o adivinada. Recuerdo la residencia universitaria donde me topé con amistades que hoy todavía están ahi, una residencia de monjas donde nos lo pasamos pipa a pesar de los horarios, a pesar del zumo acuoso del desayuno, y a pesar de los miedos.Recuerdo las noches con la guitarra, las fiestas de las facultades, la procesión del vino y al pobre san lucas ( un esqueleto que se caia a trozos y que sacabamos a pasear por toda salamanca disfrazado de cirujano, el día de la fiesta de la facultad) las noches en vela en la biblioteca peleandome con unos tochos que al final siempre me traicionaban, mis primeras prácticas en la sala de disección,el piso que compartí con mis amigas y mi hermana unos años más tarde ya en los últimos años de carrera, las fiestas que montábamos, el caos de los horarios, y los días de resaca. La lucha conmigo misma y la superación de pequeños-grandes retos. Miles de experiencias que ya quedarán por siempre ahí.
Recuerdo el miedo. Pero ya me asusta menos.

Después del paseo, he dejado a mi hermana en casa, y he ido a cenar al Mcdonalds ( no podía ser de otra manera! jajaj) una marabunta de gente en el centro comercial, y mientras me zampaba el menú mcroyal deluxe, pensaba que toda salamanca había tenido la misma idea culinaria que yo, a la hora de la cena. Al lado los cines, las tiendas, y el bullicio. Esta ciudad está viva, se respira en el ambiente. He vuelto al hotel dando una vuelta con el coche para seguir empapandome de todo lo que estaba sintiendo, escuchando una canción de police que me transmite muchas cosas en estos momentos, y dejando volar mi imaginación.
Y ahora, ya en la habitación del hotel, con la tele de fondo ( vaya pelos que lleva hoy la carmele!!!) , estoy pensando que he hecho las paces con esta parte de mi historia.
Pensando que soy capaz de mirar atrás, y sonreir, mientras le doy paso a una nueva etapa de mi vida, mientras me doy a mi misma la oportunidad de seguir adelante, mientras lleno mi mochila de nuevos momentos,nuevas personas, nuevas experiencias y nuevos retos y mientras me agarro a las nuevas ilusiones que tengo guardadas en el bolsillo derecho de mi pantalón vaquero.

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