jueves, 1 de abril de 2010

SILENCIOS

Hoy prefiero quedarme así, en silencio. He buscado de mil maneras las palabras para escribir, y no me salen. No las encuentro, o si que sé donde están, pero no consigo darles forma. Llevo un rato perdida en mi discografía de pequeños-grandes momentos y tampoco doy con la música que me acompañe en esta tarde de jueves que parece sábado, que esto de los días de fiesta, las guardias y los turnos partidos tiene de media vuelta a mi calendario vital. Aunque bien podría quedarme con esta canción. Versión rapera de un clásico de Police, y una actuación increible con el mismísimo Sting. Un lujazo. (véase mas abajo)
Por fin he ido al supermercado después de varios intentos frustrados los días pasados, y es que a estas alturas sigo sin poner en orden mi nevera. Casi siempre que voy a comprar me veo empujando el carro directamente a la estantería de comida para gatos. Cualquier día me encuentro a la puerta una camisa de fuerza esperandome. Mil latas diferentes y de mil colores. Me encanta llenar la cesta de comida para tita. Y después yo. Siempre me olvida la lista de la compra en algún vaquero y la suelo rescatar después de tres o cuatro lavados, con unos cuantos manchurrones de boli y más arrugadas que un papiro del antiguo egipto. Y todavía me pregunto perpleja en alguna ocasión por que mis batas son rosas???? Lo raro es que no sean floreadas y con siete volantes. A lo folclórico, viva la españa cañi.
Y es que aun a veces, me sorprendo a mi misma de este periplo por mi supervivencia diaria.

Estoy un poco cansada hoy, escribiendo entre bostezos,he tenido que madrugar un poco porque he trabajado de turno de mañana, y mi cuerpo no se habitua al despertador. En que estaría pensando el brillante que lo inventó? O mejor, quien decidió que de vez en cuando tenga que hacer turno de mañana????? He visto en la guardia miles de oídos porque a todo el mundo le dolían o le pitaban, o le picaban, o no se los encontraba, que si me paro a pensarlo es aun peor. No me extraña, serán los tambores y los tambolireros con todo su enfásis semanasantero. Mañana guardia completa, veinticuatro horas. Asi que el despertador volverá a traicionarme, y a robarme algún que otro momento, que entro a las diez. grrrr. Me gustaría tener un despertador de esos que puedes tirarlos contra la pared sin que se rompan. Y se que existen!! Que una vez lo vi por la tele.
Todas las noches antes de irme a la cama me invade una ola de frío polar. Dura unos minutos y se que no es peligrosa porque de momento sigo viva. Pero me da temblequera. Aunque el proceso de descongelación neuronal me dura hasta después de comer. Que peligro. Da igual que sea agosto y haya cuarenta grados a la sombra. Creo que tengo desajustado el termostato vital. Me he comprado un pijama de peluche, y aunque a veces no lo necesito, creo que hoy si que me va a hacer falta. Y eso que la gente del pueblo dice que no hace mucho frio? Para mi si lo hace. Es más, creo que va a ser una noche heladora. Asi que lo mismo mañana no me encuentro debajo del edredón. Hoy tengo que encargarle a tita la misión de calentarme los pies. Lo malo que a veces me hace cosquillas con los bigotes, y entonces ya la tenemos montada, que mi cuerpo es hiperreactivo a las cosquillas. De hecho siempre perdía en las guerras de cosquillas que hacía con mi hermana de pequeña. Me retuerzo sin poder evitarlo. Y me río sin parar. Soy una rival fácil en esta guerra, me rindo a la primera.

Y yo era la que hablaba de silencios??? bueno si, hay palabras que esconden silencios. Y es que, aunque al final haya escrito casi medio quijote, yo se que mi corazón hoy está en silencio. Y creo que me voy a quedar así un rato. Al menos hasta que empiecen a desfilar los capuchones por mi calle.






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