miércoles, 7 de abril de 2010

TE BRILLAN LOS OJOS

Hace un rato llegué de la guardia, que salí a las ocho de la mañana, y ahora, en otro rato, tengo que volver al turno de tarde. No sé como, pero ha sido llegar a casa y quedarme sopa casi sin tener tiempo de tumbarme en la cama, y eso que la noche fue tranquila. Son las doce menos cuarto de la mañana y no tengo ninguna gana de ir a trabajar hoy de nuevo. Porque hace sol, porque hace calor, y porque se me ocurren mil cosas que me gustaría hacer hoy. Habrá que esperar a las diez de la noche, cuando suene la campana. Tita esta muy dormida, la he dado doble ración de desayuno y la pobre está que no puede con los bigotes. Ayer, a eso de la media tarde, la hora de la merienda, miré de reojo la maquina del centro de salud y de me antojó un bollo de chocolate. Pero tenía una pesada losa sobre mi, porque hace dos días que me hice los analisis de sangre tan temidos, y no sabia si don colesterol me iba a permitir el escarceo por el mundo de los dulces. Total, que subí a la consulta de Coral ( mi médico aqui que aunque suene extraño yo también tengo médico! jajaj) y le pregunté directamente, si podía mirar por el ordenador si ya habían llegado los resultados de mis análisis porque tenía mucha hambre y quería merendar. Carcajada generalizada, y una buena noticia " te puedes comer cinco o seis bollos al día! que están todos bien, todos los que están claro, que todavía queda una parte" Ole, ole y oleeeeeeee! Vamos, que estoy hecha una toreta, pero me quito el mérito humidelmente. Que yo se que no depende de mi, últimamente me cuidan muy bien.
Lo malo que no pude asaltar la máquina de los dulces porque justo en ese momento llegaron al centro de salud dos señores muy serios, con maletín, diciendo que eran de no se donde del Sergas, y que venían a hacer una inspección de no se que, y que querían reunirse con un médico y un celador. Me dieron ganas de decir la tan conocida frase de " algún médico en la sala?????" y salir corriendo. Que no me gustan los formalismos, pero me tocó apencar, Soy una pringada!!! Me comí las broncas. Tuve que cambiar mi caña de chocolate por la bronca de un señor del tribunal de cuentas de no se donde, que me calentó la cabeza repitiendome mil veces que facturabamos poco, y que tenemos que mirar por el bien de la empresa, y bla bla bla...vamos, que tampoco me enteré mucho. Que hice una comunicacion oto-otológica al moemnto uno, de oido a oido, y según entraba todo por un oido, salía por el otro. Lo único que pensaba era en la merienda. No tengo ni alma ni mente empresarial. Sólo me dedico a curar catarros y poco más. Que le voy a hacer.

Esta noche he tenido que coser una ceja. Un corte muy pequeño. Y me he acordado mil veces de las clases de sutura del Dr. Toledano, en el MIR, cuando hacíamos prácticas con un brazo de mentira,al que todo el mundo llamaba "el brazo incorrupto de Santa Teresa" porque llevaba mil años en el hospital resistiendo clases y clases. ( jolin, no me molaba nada el nombre del miembro en cuestión que yo soy de Avila, un poquito de por favor!). A todos mis compañeros les enseñaron miles de nudos y miles de suturas, y yo recuerdo su cara cuando me decía " me conformo con que aprendas el nudo básico! sólo el nudo básico!" y es que no tengo noción de la aguja, que le voy a hacer. Nací con dos manos izquierdas. nudo marinero,nudo de tres nudos etc, y yo peleandome con un "nudo" a secas. Al final me dieron el diploma. Tomaaaaaa! y solo sé hacer un nudo, pero me siento contenta. No se necesita más, que no tengo pensado hacer una operación a corazón abierto, y me gusta reconocer con una sonrisa mis limitaciones.

El otro día fui a cenar a casa de unos amigos y lo pasamos muy bien. Comi un montón de ensaladas, la que más me llamó la atención fue una con un arroz de tres tipos, entre ellos granos negros. Que cosas tiene el mundo culinario. Nos reimos, y para terminar me zampé tres postres, tarta de fresas, tarta de nueces y vainilla, y pan de jesucristo. Si, si, habeis oido bien, pero no lo voy a repetir. Dejémoslo en que era jueves santo. En un momento de la cena, mi amigo motero me dijo " te brillan los ojos". Y yo me puse un poco colorada. Una ola de calor desde mis pies hasta mis orejas. Me gustó que me lo dijese, y me gustó que se me notara, aunque me asaltó un punto de timidez y le segui la broma.
Me brillan los ojos. Genial.

Voy a escuchar algo de música y me voy a la ducha que vuelvo a trabajar a la de ya! Y yo con estos pelos de pumuki.

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