domingo, 29 de agosto de 2010

EL PODER DEL RIMEL




El poder del rimel. Metafóricamente hablando. Por decirlo de alguna manera. Aunque no sea imprescindible, ni necesario. Una de las mil y una maneras de quitarse telarañas. Una de las mil y una maneras de encontrar ese punto de seguridad que puede hacer enfrentarte al mundo sin el miedo o la certeza de poder resultar herida. O lastimada.Muchas,muchas veces,es necesario algun disfraz que nos abrigue de los golpes, porque, muchas veces, hay quien tiene la manía de emprenderla a golpes silenciosos e inmateriales contra la debilidad de los otros. Sin pararse a pensar que debilidades tenemos todos. Y sin darse cuenta de que no es, para nada malo, tener un punto de debilidad. Pero a todos nos pasa. Quien no ha encontrado un compañero de trabajo que te hace la vida imposible sin saber por que. O un amigo que te da la espalda en el momento que mas lo necesitas. Quien no ha sentido en algún momento que hay quien se aprovecha de los buenos sentimientos, para conseguir algo en su propio beneficio. Quien no se ha sentido solo alguna vez, aun a pesar de estar rodeado de gente. Quien no ha necesitado a veces hacerse ganar el respeto ante alguien, cuando se supone que es algo que tendría que ser nacesario y obligatorio. Quien no ha necesitado una buena ducha y un poco de rimel, de nuevo metafóricamente hablando, o una mirada al espejo cargada de seguridad en uno mismo, después de una larga noche también metafórica, para poder enfrentarse a un nuevo día, a un nuevo reto o a alguna vieja promesa.

Por no decir los golpes directos. Que esos duelen mas.
Y resulta que ahora me doy cuenta de que todos tenemos alguna máscara escondida para enfrentarnos a segun que circunstancia. Y resulta que ahora me doy cuenta de que no es malo. Porque puede ayudarte a sobrevivir.

De pequeña creia que para vivir, simplemente tenía que estar. Estar en el mundo. Asi tal y como soy. Sin nada más. Y ahora resulta que me doy cuenta de que para vivir, además de estar, hay que saber estar. Y eso puede implicar en muchos momentos tener que ponerte una máscara de seguridad para poder defender lo que es tuyo. Significa en algun momento dar un puñetazo en la mesa cuando o alguien o algo esta acabando contigo. Aunque para poder dar ese puñetazo tengas que superar el escalofrío que te puede dar coronarte de cierta autoridad. Significa ser capaz de saber romper el miedo con un portazo. O hacerse valer a expensas de una falsa seriedad. Significa buscar un punto de picardía. Y a veces de caradura. Pues si.

Porque listillos hay muchos. Y listillos capaces de destruir vidas tambien los hay. Y es una pena. Pero no hay mas que mirar alrededor para darse cuenta, sin contar ya las veces que lo descubres echando una ojeada al periodico, o conociendo un poquito del mundo que te rodea. No todo el mundo es bueno.

Esta canción que he colgado hoy, puede describir mucho mejor que yo todo lo que me gustaría transmitir con esta entrada. Merece la pena escucharla con atención y observar detenidamente los gestos, las miradas, y los movimientos. La letra. Y la fuerza que tiene.

Y ahora resulta, que yo, que muy poquitas veces he usado el color en las pestañas, me doy cuenta de que puedo enfrentarme mejor al mundo cuando antes de salir de casa, soy capaz de mirarme al espejo y verme guapa. Cuando me dedico tiempo para mi. Cuando me tengo en cuenta. Cuando puedo darme cuenta de mi individualidad, y luchar por ella. Cuando antes de enfrentarme al día me paro delante del espejo y me pongo un poco de rimel, metafóricamente hablando. O no.

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