lunes, 20 de diciembre de 2010

Y UN POEMA PARA EL AMOR

Porque no podía dejar así la entrada anterior. Porque si hay momentos para cantarle al desamor, y es a la par, necesario e importante, más necesario e importante es aun, ser capaz de cantarle al amor.
Por todos esos minutos congelados en el reloj de pulsera de las emociones positivas. Por todos los amores que son capaces de dejar huella y que duran para siempre, esos amores que ni la muerte es capaz de separar. Por todos los segundos cargados de sentimientos, y sonrisas y escalofríos. Por todas las caricias que quedan grabadas mas sobre el corazón que sobre la piel.
Porque existe el amor para siempre. Y por siempre. Por esos caminos recorridos en compañía, por todos esos días aderezados con sonrisas. Por las llamas que siguen vivas porque se encienden cada día con la complicidad,y la ternura.
Por la sonrisa bobalicona que se nos pinta en la cara cuando andamos enamorados. Porque el amor puede mover montañas hasta llegar a acortar distancias, y acercar y estrechar lazos aun a miles de kilómetros.

Porque a veces tan solo, mirar una foto de quien amas, puede darte impulsos para seguir adelante.
Por esos juegos de palabras encriptados en un mundo creado por dos y para dos.
Por la respiración entrecortada, por las emociones a flor de piel. Por saberse acompañado. Por las manos que se entrelazan y crean vidas compartidas. Por la soledad vivida en paralelo. Por una caricia. Por un suspiro del alma. Por los ojos que te buscan y las miradas que te encuentran. Por miles de susurros, por los bálsamos de la vida que alivian las heridas. Por los motivos para vivir. Por los corazones que laten al unisono. Por los dias que si se pintaron de color rojo en el calendario.
Merece la pena escuchar este poema de Mario Benedetti, con los ojos cerrados. Dejarse envolver por la letra, y los sentimientos.



Por unas rosas rojas. Porque cuando amas, tu eres yo, yo soy tu, y tu y yo somos mas que uno y mucho mas que dos.

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