martes, 1 de febrero de 2011

EL DIOS TRUENO

No se bien como empezar, tantos días sin darle a las teclas estan haciendo sus estragos literarios, y aunque tengo las ideas, me cuesta encontrar las palabras. Dias de tormentas varias los pasados, y hoy, que siento el corazón un poco más en calma, como cuando cesa la lluvia y se queda todo en silencio, con el aroma a tierra mojada y con la resaca de los miedos que nos hicieron sentir los truenos.
Y mientras escucho viejas canciones que no son ni tan viejas, ni son solo canciones, porque son trozos de vida, fragmentos de historia, momentos pasados e ilusiones futuras, me dedico a rescatar todas y cada una de las cosas que vivi y que aprendi, y que soñe, con todos y cada uno de los truenos, que alguna vez consiguieron asustarme y tambalearme, algunos de ellos hasta hacerme caer.

La historia del dios trueno. La historia escrita a partir de noches de tormenta y de soledades. La historia de momentos que en principio parecian grises y que después consiguieron, no se como, transformase en arco iris.
Las inseguridades que hicieron, no se como de nuevo, hacer más seguro lo que ya lo era. Los miedos que hicieron que se fortaleciesen los lazos, y la soledad que pudo hacerte darte cuenta de que no estabas en soledad. Y que no la querias, y que no la buscabas. Y que la huias, y que ya no la temias. Las lagrimas que te purificaron, y el nudo en el estomago que te dio la pista de que estabas queriendo mucho.

Todos tenemos miles de dioses trueno cotidianos. Todos albergamos pequeños o grandes sufrimientos diarios. Y quizás el secreto està en no huir de ellos. Porque lo que no te debilita, te hace mas fuerte. La ley de la selecciòn natural.
Porque despues de cada descarga eléctrica, de esas que pueden hacerte temblar el corazón y la razón, puede esconderse una revolución interior, un nuevo comenzar, un nuevo mañana o nuevas oportunidades. Porque todo sigue su curso. Porque siempre, siempre, después de la tormenta llega la calma.

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