jueves, 14 de julio de 2011

COSAS QUE NO TIENEN PRECIO

Mientras venia de la guardia hoy, de vuelta a Lugo, en mi hora y media de trayecto habitual, venia pensando muchas cosas. El dia estaba nublado-lluvioso en ourense, y segun iba acercandome a Lugo, parecia que salia el sol a ratos.
La musica a tope, como de costumbre. Un café y un sobao antes de ponerme en ruta, y pensamientos del dia, de la noche, de ayer, de hoy de mañana y de pasado mañana.
Ayer, a eso de las tres de la mañana, estabamos hablando acerca de las cosas materiales. Puede parecer extraño, pero la conversación empezó de una manera y termino por otros derroteros, como suele pasar. El caso es que estabamos hablando de la calidad de vida.
Y mi conclusion personal, que venia madurando y paladeando a lo largo del viaje de vuelta de hoy, es que las cosas esenciales, al menos para mi, no tienen precio.
Me estan llamando de la gerencia para cubrir guardias a mayores de mi calendario en el verano. Podria hacerlo, o no. Si lo hiciese seguramente llegaria a finales del verano con los bolsillos muy llenitos, porque lo pagan muy bien. Pero mi respuesta es siempre la misma. NO. Tengo, mi trabajo, a dios gracias, mis horarios, y mi sueldo. Y lo considero mas que suficiente para cubrir mis necesidades del dia a dia.
Y no necesito mas. Prefiero mil veces tratar de disfurtar de mis ratos de descanso, de mis amigos, de mi familia, de mi gente. Para mi no tiene precio una quedada para tomar unos vinos, una llamada de mi gente a eso de las diez de la noche, las sabanas calentitas de mi cama los dias que no tengo que trabajar de noche, una escapada de fin de semana a la playa, un paseo, y un cafe a media tarde. Un rato de juegos con mi tita, y abrir los ojos por la mañana y planear un nuevo dia, con un tazon de estrellitas de cereales delante. No tiene precio salir a cenar, o cenar en casa con el pijama para mientras veo un rato la tele. Ir al supermercado hacer la compra mensual, o dar una vuelta por el centro comercial. No tienen precio la sonrisa de mi sobrinita, y los latidos de las personas a las que quiero.
El viaje de vuelta de una guardia mientras escucho musica. el café, los cotilleos televisivos de la hora de la siesta.
Miles de momentos, miles de historias entrelazadas. MIles de anecdotas y miles de segundos congelados, que para mi, no tienen precio.

No estaria mal echar la vista atras, y mirar como viviamos hace unos años. Cuando no habia tantas necesidades creadas. Y todo parecia mucho mas sencillo. Las galletas eran las fontaneda de toda la vida ( ahora vas a al super y te puedes volver loco al observar los estantes, hay tantas cosas que no sabe uno ni por donde empezar) teniamos una tele y como mucho un video. Alquilabamos pelis en el videclub, y nos duchabamos con un transistor a pilas en el baño. El coche tenia una vida media de 16 años, y ibamos caminando a la mayor parte de los sitios. Jugabamos al futbol en el parque de al lado, con una vieja pelota que aguantaba los embistes sin romperse, o pasabamos las tardes con un cinquillo, o una brisca.
No habias Ipads, ni Iphones, ni bluetooths, ni I-nadas. La vida material era mas sencilla, o por lo menos no se antojaba tan complicada.

Y viviamos. Y viviamos bien. Ahora la vida material esta imposible. Oferta-demanda, y mas oferta, y mas demanda.A veces voy al suoper y pienso al ver los estantes : " si yo solo quiero un gel!!! un gel normal, como los de toda la vida" pero no, hay geles florales, relajantes, adelgazantes, con gotas de romero, con esencias purificantes, con microparticulas insignificantes. De miles de tipos, de miles de colores, y asi de todo. TODO. Una locura.

El caso es que venia de una guardia. Y sonaba la musica, y....




salia el sol a ratos. Y pensaba. Y recordaba, y tambien imaginaba. Con las legañas aun puestas como compañeras de viaje. El caso es que olia a verano. Una ducha caliente. Un café, una sonrisa. Un abrazo. Encuentros, palabras, silencios. La luz. El sol, calorcito. Terrazas, gente. Y mis compañeros y compañeras de viaje. Latidos. Descanso, ajetreo, paisajes urbanos. Una pasion escondida, o sentimientos a reudales. Un gatito en la carretera. Mi gatita en su sofá con sus bigotes despeluchados. Un nuevo proyecto. Una ruta, pisadas de asfalto y caminatas por la hierba. Horas de piscina, una peli de miedo. Miles de momentos, y miles de segundos que no tienen precio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario