jueves, 11 de agosto de 2011

LOCURA COLECTIVA

Ayer, dia de guardia, y hasta las tres y cuarto de la mañana sin descanso, porque la verdad que tuvimos muchisimo trabajo, y el resto del tiempo, cuando nos quedaba algun rato libre, nos lo pasamos contestando las reclamaciones de usuarios inconformes con el sistema, con no ser los primeros en pasar al llegar a urgencias, o usuarios, que sin mas, no tenian otra manera mejor de descargar su ira acumulada. Para ponerse en antecedentes, en la guardia anterior, hubo gritos, insultos, peleas y hasta dos visitas de la guardia civil al centro de salud. Todo esto mientras la urgencia estaba a tope, y habia quien no se encontraba bien de verdad.

En fin. Que estoy asombrada de lo facil que es alzar la voz, y de lo baratas que salen las malas formas. Cada dia lucha constante. El lugar de trabajo como un campo de batalla, y atendiendo a la gente en el limite de la denuncia.

NO ENTIENDO NADA. Recibes a la gente, escuchas miles de historias una tras otra, haces muchas horas seguidas de guardia, y no tratas de perder la sonrisa, porque el que llega a la urgencia a las cinco de la mañana, no tiene la culpa de que lleves trabajando catorce horas seguidas. A veces, entre paciente y paciente, unos segundos de descanso mental, para poder hacer frente a otra historia con nombre y apellidos, que nada tiene que ver con la anterior, que vive las cosas de otra manera diferente y que tal vez no entienda las cosas de la misma manera.
SOBRE-ESFUERZO MENTAL en las salas de urgencias. Sobre todo para el que está detras de la mesa, que a lo mejor minutos antes, acaba de jugarse el tipo en una ambulancia a mucha velocidad por la carretera por un traslado VITAL al hospital o acaba de llegar de atender a alguien en una cuneta. Pero esta es la parte de la historia que la gente no ve.

Atiendes una parada cardiorespiratoria o un infarto, y nada mas terminar, viene un niño con fiebre, o un dolor de tripa, o un ancianito que se siente solo. Vuelves a poner el chip mental de los catarros y derrepente te avisan, de que tienes que salir en dos minutos con una ambulancia que pasa a buscarte, porque hay alguien inconsciente en la calle. No sabes nada, solo que esta inconsciente. Y a seguir adelante.

Y el caso, es que a la vuelta, te ves, contestando hojas de reclamacion, porque tenia prisa y usted me atendio media hora mas tarde. "Claro, le atendi a usted media hora mas tarde, pero es que lo que usted no sabe, es que mientras usted estornudaba, yo me las veia con una persona que estaba grave. Grave de las de verdad. Y si fuese al reves? no querria usted que le atendieran con prontitud?"

En fin, locura colectiva y una pena. Porque se eleva la voz a la mas minima, se pierden las razones, y encima, tenemos que tratar de seguir funcionando con normalidad. Denuncias, reclamaciones, gritos.

En cualquier sitio, ademas, en la carniceria, en la fruteria, en el medico o en la cola del cine. Locura colectiva. Donde estan los valores silenciosos que hacen el mundo un poco mas agradable?





Personalmente, pienso, que si empleasemos la mitad del tiempo que se emplea en quejarnos, o en criticar por criticar, en tratar de entender motivos, escuchar razones, o simplemente SONREIR, otro gallo nos cantaría a todos.






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