miércoles, 1 de febrero de 2012

HOY.AHORA

Vaya. Acabo de llegar a casa despues de mi primera guardia despues de estos dias pasados tan intensos. Una hora y media de viaje de vuelta. Amaneciendo. Con mucho sueño en todo el trayecto.
Una noche intensa. A eso de las cuatro y poco de la madrugada, me avisaron: " pasa la ambulancia del 061 a buscarte, una emergencia, varon de unos cincuenta años"
Andaba medio dormitando y me desperté de golpe. Coge la mochila de intubacion, medicacion y vias venosas, avisa a la enfermera, ya esta aqui la ambulancia....vámonos.
Una noche heladora. " donde vamos?" le pregunte nada mas subir a la ambulancia a uno de los tecnicos que nos acompañaban. " lejisimos- me contestó. a unos 30 km de aqui, unos veinte minutos".
" muy lejos"- pensé. Cuando no llevabamos mas de cinco minutos en la ambulancia, volvio a llamar el 061. " se ponen mal las cosas".
" Cuanto nos queda para llegar?" - pregunte. Todavia bastante.
Desde ese momento nos acompaño un silencio en la ambulancia, que no se rompio de ninguna de las maneras hasta que llegamos al domicilio. La ambulancia volaba, pero las carreteras secundarias del interior no nos lo ponian facil. En un momento la ambulancia patinó. Todos callados. Hielo. Frio. Por fuera y por dentro. Llegamos al domicilio. No pudimos hacer apenas nada por ayudarle. Hablar con los familiares. Dar malas noticias. Silencios rotos por las lagrimas. Y en medio de una situacion muy dificil para todos. Poner en marcha el protocolo judicial. Compartir la tristeza. Hablar con serenidad. Ofrecer el hombro. Esperar a que llegue la guardia civil. Frio. Un momento duro. Como muchos. Como tantos en esta profesion.
De regreso al centro de salud, una hora y media despues, casi las seis de la mañana. Todavia en silencio.
Entrando en el centro de salud, la frase que siempre repito cuando llegamos de un aviso, hayan salido las cosas bien o no, que me sale del corazon, y que aprendi de un tutor durante mis años de residencia: " gracias a todos chicos". Tecnicos. enfermeros. Conductores. Ante todo, compañeros.
Y después, siempre, escojo de manera voluntaria un momento de soledad, para quedarme a solas con mis pensamientos, con mis emociones, y con mis sentimientos. Esos que no se marchitan por muchas guardias, por muchas horas, por muchos minutos de dedicacion que lleve amis espaldas. Por muchos momentos malos. Por muchos minutos de impotencia, de decisiones rapidas, de desconsuelos. Y de alegrias tambien, que tambien las hay.
Y de nuevo el silencio. Somos equipo. Esfuerzos aunados, que a veces se ven recompensados y a veces no. Trabajo duro. Y de nuevo, muchos momentos de silencio.

La vida. Y como no voy a hacer una canto a la vida, despues de lo que vivo cada dia en mi trabajo? Como no voy a sentirme agradecida por cada uno de vuestros latidos y de mis latidos? Como no voy a intentar transmitiros la importancia de cada sonrisa, de cada beso robado, de cada abrazo? Como no voy a perderme en vuestras historias y como no voy a hacer un canto a vuestras luchas, a vuestro dia a dia, a vuestras miradas, a vuestros pasos?
Como no voy a animaros a vivir cada minuto como si no hubiese otro? como no voy a tratar de recuperar sueños perdidos, o que quedaron a mitad de camino? como no voy a impulsaros para que no dejeis de ilusionaros con lo sencillo, con lo cotidiano?
Hoy. Ahora. Ese es el veradero tesoro.
No desespereis si las cosas se tuercen, no tireis la toalla. No os dejeis abrumar por las dificultades, no le dejeis espacio a la angustia. Vivid cada dia como si fuese el unico. Como si fuese un gran tesoro. No es necesario hacer grandes cosas para que una vida sea grande.
Y sobre todo, no dejeis de sonreir. Y sobre todo, no dejeis de amar. Ni de decirle, de miles de maneras, a todos los que estan en vuestro corazon, cuanto los amais.
HOY. AHORA.

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